Edwin Markham

"Burlado" por Edwin Markam

Dibujó un círculo para afuera dejarme-
Hereje, rebelde, así de mi mofarse.
Pero el Amor y yo con ingenio ganamos:
dibujamos un círculo y lo atrapamos!

domingo, 11 de noviembre de 2012

Conversación 2: Preguntas guía para la disciplina restaurativa


Conversación 2: Preguntas guía para la disciplina restaurativa en el Centro Shalom

La disciplina restaurativa promueve valores y principios con enfoques colaborativos e inclusivos de todas las personas  en una comunidad.  Estos enfoques le dan valor a las experiencias y las necesidades de cada persona en la comunidad, particularmente aquellos que han sido marginalizados, oprimidos o dañados.  Estos enfoques nos permiten responder en formas que sanan envés de alejar, enajenar, intimidar, forzar o avergonzar.

PREGUNTAS GUÍA:

¿Quién ha sido dañado?  Hay que pensar en personas específicas como también grupos, la comunidad entera como también personas fuera de la comunidad.  (Ejemplo:  Cuando en un campamento, un participante le gritó una palabra denigrante al vecino, había que analizar quién fue dañado más allá del vecino.  Él era alguien de afuera de la comunidad, pero los demás participantes y el equipo se vieron afectados además de todos los que son parte del Centro Shalom)
¿Cuáles son las necesidades de los que fueron dañados?  Hay que pensar en cómo restablecer el espacio seguro que ha sido dañado. (Ejemplo: Cuando un grupo de niños no dejó dormir al equipo pedagógico, ellos necesitaba escuchar como su comportamiento había afectado a los adultos.)
¿Cuáles son las necesidades de los que hicieron el daño?  El mal comportamiento o el herir a otros no ocurre dentro de un vacío.  Los comportamientos que dañan a los demás pueden ser un grito de auxilio, una llamada de atención, el resultado de un programa mal elaborado o no adecuado para la edad, el efecto de una cierta etapa del desarrollo, la señal de un trauma o una herida emocional no sanada como un sinfín de evidencias de necesidades.  Reconocer las necesidades de los que provocan el daño no es una escusa para su comportamiento.  Es la información que se usan para crean un plan estratégico colaborativo para suplir la necesidad y reintegrar a la persona a la comunidad.    (Ejemplos:  Un preadolescente en un campamento de adolescentes no estaba interesado en las actividades, molestaba a los compañeros, causaba problemas en el grupo y la cabaña, oscilaba entre alejarse solo o tratar de ser el centro de la atención con payasadas.  Ya tenía vuelto locos a su motivadora y apoyador.  Se analizaron sus necesidades:  Es el menor en un campamento diseñado para personas en otra etapa de desarrollo, no hay otras personas de su edad, no sabe cómo integrarse en forma sana con chicos mayores que el,   es inteligente por lo tanto se aburre fácilmente, necesita mantenerse ocupado porque es una persona activa….  El equipo pedagógico desarrolló un plan colaborativo para fortalecer sus relaciones.  La persona de primeros auxilios, quien no estaba en un grupo y que ya había tenido una interaccion positiva con el participante, comenzó a fortalecer conscientemente su relación con el niño sentándose con él, conversando de sus intereses, pidiéndole ayuda en diferentes tareas.  El resto del equipo decidió no prestarle atención cuando hacía payasadas o se comportaba mal a menos que estaba poniendo en riesgo su salud o la de otra persona.  Además, decidieron buscar cada oportunidad posible de felicitarle por cualquier acción positiva o comportamiento positivo por muy pequeño que fuera.  El apoyador del grupo también haría un esfuerzo de acercarse más al niño mientras que la motivadora se preocuparía del grupo entero.  La motivadora también le pidió a uno de los miembros de su grupo quien tenía mayor liderazgo que ayudara a integrar al niño.  Para cuando terminó el campamento, ya no habían problemas de comportamiento con este participante.  Sin embargo, ¡en ningún momento se conversó directamente con él de sus faltas ni se le castigó!)

¿Qué obligaciones hay y quién las tiene que cumplir?  Si algo se rompió, esto implica una obligación de reparar o reponer.  Si alguien se lastimó, implica que hay que sanar.  No siempre tiene toda las obligaciones el que hizo el daño.  A veces la comunidad o los miembros del equipo también tienen obligaciones para reparar la relación.  Ojo,  que hay personas que causan daño que no quieren asumir sus obligaciones.  El sistema restaurativo de disciplina implica un deseo de se restaurado a la comunidad.  Si es que la persona quien causa el daño no restaurar su relación o no reconocer por lo menos en parte el daño que ha causado, es difícil o imposible usar la disciplina restauradora.  Hay que buscar todas las opciones, pero si no quiere, es probable que se tenga que revertir a un proceso de castigo.  (Ejemplo:  En la situación arriba donde el participante le gritó una palabra ofensiva al vecino, el participante igual que el coordinador del campamento tenían obligaciones para restaurar la relación.)
¿Cuáles son las causas?  Las causas pueden ser específicas a las circunstancias como también resultados de un sistema más grande.  (Ejemplo:  Las causas por las cuales hay muchos problemas de disciplina en los retiros de hijos de pastores menores son muchas incluyendo  características individuales de cada participante como también la presión sobre la familia pastoral desde el seno de la iglesia local hasta el contexto socio-cultural de la iglesia nacional.)

¿Quién tiene inversión emocional en esta situación?   Puede que padres o apoderados, representantes del grupo (como profesores o líderes de grupo), u otras personas pueden ser parte del proceso de restauración y sanidad no solamente del que hizo el daño como del que fue dañado.  (Ejemplo:  En el ejemplo arriba con los niños que no dejaron dormir a los adultos, los apoderados y profesores que venían con el grupo ya los tenían etiquetados como un grupo “problema.”  Había que invitarles a ellos al proceso de perdón y sanidad.)
¿Cuál es el proceso apropiado para cada una de las personas que tiene una inversión emocional en la situación?  Puede que algunos protejan a la persona dañada mientras otros aboguen por el que hizo el daño.  Es probable que la estrategia y el compromiso sea diferente para cada una de las personas involucradas. (Ejemplo:  Cada situación es un desafío único.  La respuesta ante un niño o una niña que molesta a sus compañeros será diferente que un comportamiento grupal dañino.  Hay que contar con la colaboración del equipo, la creatividad y más que nada, el discernimiento ante la dirección del Espíritu Santo.)

La disciplina restaurativa busca:
Reconocer los propósitos o las razones detrás del mal comportamiento
Responder ante las necesidades de los que fueron dañados

Enfocarse en el daño hecho que en las reglas quebrantadas o las normas transgredidas. 

Trabajar para reparar el daño hecho

Apuntar a mejorar en el futuro

Sanar relaciones

Usar procesos colaborativos con el individuo y en la comunidad


Los puntos fueron tomados del libro El pequeño libro de disciplina restaurativa en los colegios por Lorraine Stutzman Amstutz y Judy H. Mullet.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Conversación 1: Objetivos de la disciplina restaurativa


Conversación 1: Objetivos de la disciplina restaurativa para participantes y el equipo pedagógico en el Centro Shalom

Ya que durante los últimos dos encuentros, hemos conversado mucho sobre el tema de la diferencia entre la disciplina y el castigo, me pareció importante comenzar a compartir algunos de los objetivos del enfoque del proceso correctivo del Centro Shalom.  La disciplina restaurativa que nosotros aplicamos busca sanar, proteger, reconciliar y reintegrar a la persona quien hace el daño igual que al dañado.  No es un proceso simplista ni fácil.  De hecho, en muchas ocasiones toma mucho trabajo y creatividad de parte de todos los involucrados.  Pero los resultados tienden a ser transformadores y duraderos en el tiempo.

·         Entender el daño que se ha hecho y desarrolla empatía ambos para el que ha hecho el daño como también el que fue dañado. (Ejemplo:  Cuando en un Compaz, las participantes de Estados Unidos echaron a las participantes de Chile de una pieza y se juntaron todas en una pieza, fueron dañadas las participantes Chilenas como también las motivadoras.  Había que averiguar y entender por qué las estadounidenses actuaron como lo hicieron como también escuchar a las participantes Chilenas y a las motivadoras.  Durante todo el día, la directora y las facilitadoras estuvieron escuchando con empatía, averiguando los hechos, los sentimientos, los pensamientos para no subir por la escalera como nos enseña la transformación de conflictos.  Finalmente, se pudo invitar a toda la comunidad a un proceso de reconciliación)
·         Escuchar y responder a las necesidades de la persona dañada como a la persona quien hizo el daño. (Ejemplo:  Cuando los apoderados en un campamento de Creacción estaban fumando a escondidas a pesar de que sabían que era prohibido, había que escucharles y responder a su necesidad de fumar y su adicción.  Al mismo tiempo, había que escuchar y responder ante las normas del Centro Shalom como una comunidad sana y las necesidades de los participantes de vivir en un ambiente sano.)
·         Animar a que seamos responsables por nuestras palabras y nuestras acciones por medio de la reflexión personal y dentro de un proceso de planificación colaborativo.  (Ejemplos: La bitácora es la continuación de la creación del pacto.  Debemos seguir usando el proceso del círculo en otros momentos del campamento para fortalecer la planificación colaborativa cuando hay un problema de disciplina.  Las reuniones del equipo en la noche, también son un momento para planificar estratégicamente cómo responder a problemas de disciplina.  Las entrevistas de la directora con los nuevos miembros y entre los facilitadores, la directora, los motivadores y los apoyadores cada dos años también son una oportunidad para la planificación colaborativo y la reflexión personal.  Los dos encuentros al año y el simulacro también son importantes momentos de reflexión personal y de planificación colaborativo.)
·         Reintegrar a la persona que ha hecho daño (y si es necesario, al que fue dañado) a la comunidad como un miembro valioso y que tiene mucho que contribuir. (Ejemplo: En varios campamentos hemos tenido alguna persona quien estaba dañado la seguridad emocional de la comunidad.  Buscamos reintegrarlos fortaleciendo nuestras relaciones con esa persona.  Si el motivador o el apoyador no pueden crear el nexo, entonces los facilitadores pueden ayudar a hacerlo.  Lo importante es que sienta que se sienta parte y atendido sin desatender a los demás.)
·         Crear un clima de cuidado para apoyar una comunidad sana. (Ejemplo:  Todos cuidamos de todos en mente, cuerpo, espíritu y relaciones.  Todos somos responsables de todos.  Me gustaría pedir que reflexionemos sobre algo que pasó en el encuentro pasado donde un grupo del equipo se auto-nombro los “desgraciados.”   Me sorprendió mucho cuando lo escuché por la obvia connotación negativa y el auto-descuento.  ¿Qué expectativas culturales nos llevan a destacar lo más negativo de nuestro ser o accionar?  ¿Usamos el humor -(algunos presentaron la término desgraciado en son de broma) – para encubrir asuntos más profundos que no queremos enfrentar o para discriminar a unos de otros?  ¿Nos vemos en forma despectiva cuando nos comparamos con otros y nos desanimamos cuando nos  encontramos menos o al contrario, usamos la comparación para motivarnos a mejorar?  ¿Es apropiado en un espacio como el del Centro Shalom usar términos con connotaciones profundamente negativas, aun en son de broma y aun entre el equipo pedagógico?  ¿Cómo puede esto afectar nuestro espacio seguro?)   
·         Buscar cambiar el sistema o la forma de proceder cuando este contribuye al mal hecho. (Ejemplo:  Referente al mismo ejemplo de arriba, ¿hay algo que necesitamos cambiar en la forma en que realizamos el encuentro donde preparamos los materiales para que todos sintamos que estamos entregando lo mejor que podemos entregar sin compararnos negativamente con otros?  Igual como el protocolo de seguridad es un proceso dinámico en constante cambio y mejoramiento según las situaciones vividas y las experiencias, nuestro programa incluyendo desde el horario hasta la alimentación, desde el momento de levantarse hasta el estar dormidos en la noche, todo debe de ser analizado con la pregunta ¿Esto da vida a los individuos y a la comunidad?  ¿Cómo podemos cambiar o adecuar para que dé más vida y sanidad o para que fortalezca las relaciones?)
·         Restablecer y fortalecer las relaciones. (Referente al trabajo con participantes, necesitamos estar evaluándonos constantemente para analizar cómo estamos integrando a todas las personas, los que nos caen bien como los que nos son indiferentes o nos caen mal, a la comunidad.  ¿Cuáles son nuestras acciones, nuestros comportamientos, nuestras palabras, nuestro trabajo en equipo que integran a las personas especialmente a las que nos parecen “difíciles”?)

Los puntos fueron tomados del libro El pequeño libro de disciplina restaurativa en los colegios por Lorraine Stutzman Amstutz y Judy H. Mullet.

viernes, 5 de octubre de 2012

Introducción a las conversaciones con la capellana



Al estar orando y pensando en los retiros, encuentros y campamentos del Centro Shalom que ya comienzan y en mi rol como capellana, he sentido de parte del Señor compartir con ustedes algunos de los conocimientos y “pepitas de oro” o “perlas de sabiduría” que he adquirido al través de los muchos años que llevo trabajando en campamentos.  Comencé este ministerio de campamentos cuando tenía quince años, como apoyadora con grupos de niñas.  A los 17 años, participé en mi primer campamento formal del todo un verano con niños y niñas de los barrios más pobres de Nueva York.  Además de ser mi primer año en la universidad  y mi primer año en Estados Unidos, también fue mi primera experiencia con niños y niñas en situación de riesgo social cuyos traumas y el difícil medio familiar evidenciaban en graves comportamientos anti-sociales.  Ese verano hubieron motivadores que se vieron confrontados con niños apuntándoles con cuchillos que habían llevado a escondidas al campamento, niños que mordían y amenazaban, niños que se escapaban para hacer maldades a media noche.  Fui motivadora de una niña que gritaba en la noche sin despertar.  A sus ocho años de edad repetía con sollozos entre sus sueños, “mamá por favor ya no me hagas eso, me duele mucho, por favor ya no.”  Tuve que hacer mi primer informe sobre sospecha de abuso por escrito para entregarlo posteriormente al director y a la asistente social.  Aprendí la importancia de tener un  protocolo claro para la prevención y la detección de abusos. 
Después, al trabajar y vivir con monjas progresistas con una perspectiva constructivista de la disciplina, aprendí a  explicar las expectativas de comportamiento con claridad como también las consecuencias naturales de no cumplir con las normas.  (Ejemplo:  Hay que usar zapatos siempre en campamento donde quiera que estemos.  Si no usamos zapatos, podemos pisar una víbora venenosa – había muchísimas en ese campamento – y nos pueden morder.)  También aprendí a nunca amenazar con algo que no podía cumplir  ya que siempre puede haber algún participante  que se sienta tentado a probar los límites.
            Es así que les ofrezco estas “Conversaciones con la capellana.”  Le invito a cada uno de los miembros del equipo pedagógico a que entren en este diálogo conmigo.  Estoy abierta a sus preguntas, comentarios, dudas y reflexiones.  Espero que éste pueda ser un espacio de aprendizaje mutuo y anhelo entregarles, como también recibir de ustedes, las bendiciones y el crecimiento que Dios ha soñado para el Centro Shalom.