Edwin Markham

"Burlado" por Edwin Markam

Dibujó un círculo para afuera dejarme-
Hereje, rebelde, así de mi mofarse.
Pero el Amor y yo con ingenio ganamos:
dibujamos un círculo y lo atrapamos!

miércoles, 4 de marzo de 2026

Trabajamos, jugamos, 

creemos que lo tenemos todo

 bajo control.

Pero un día nos vemos obligados

a soltar las mentiras y reconocer que

la vida es frágil.

Recogemos nuestros recuerdos y esperanzas en una

cesta de hierba que se marchita a medida que nuestro 

futuro se desvanece.

Quizás intentemos aferrarnos, 

con los dedos apretados, 

los labios blancos y el miedo colgando 

de la rama de un árbol sobre el acantilado. 

Entonces, poco a poco, mientras el control 

se nos escapa de las manos, 

abrimos nuestras manos,

eligiendo soltar y surcar los vientos salvajes.


5 de agosto de 2011
Revisado el 2 de marzo de 2026
Elena Huegel

viernes, 26 de enero de 2024

 El mundo está en duelo. Esta afirmación describe una realidad que quizá muchos no pensábamos vivir pues estábamos con las “manos ocupadas” en nuestras faenas cotidianas.  Pero la verdad es que, aun antes de experimentar la pandemia del COVID-19, todo ser humano, donde quiera que viviese en el planeta, estaba expuesto a sufrir una pérdida significante; el dolor del duelo es parte de la condición humana. No solamente se han enfrentado muchas personas a la muerte, otras más han vivido injusticias sociales o económicas, problemas ambientales, desastres naturales, guerras y migraciones forzadas y múltiples tragedias simultáneamente. Sin embargo, al trastocar la pandemia a la humanidad, nos hemos dado cuenta de que aquello que creíamos esencial ya no lo es tanto y aquello que quizás posponíamos por la inmediatez, se vuelve urgente: queremos cuidar mejor de la salud, la familia, el contacto físico con abrazos y besos, la comunidad, la iglesia y aun de nuestro planeta.  Para ello, necesitamos reconocer que somos seres relacionales y frágiles y con la necesidad de llenar el vacío interno que solamente Dios puede satisfacer. Dios mismo nos invita a caminar este difícil y tortuoso camino por el más oscuro de los valles, ese proceso de duelo después de la pérdida.  

 

Del libro "En el más oscuro de los valles: Caminando por el duelo" disponible en formato digital en retonosenlasruinas@gmail.com

sábado, 6 de enero de 2024

 

La misma música que impulsa el baile de estrellas, aves, hojas y pies;

El mismo tejido que trenza ríos, cabellos, raíces y arterias;

El mismo misterio de donde emana la vida y que acuna la muerte;

El mismo AMOR que amarra galaxias, ecosistemas, células, almas;

¡Hace cabriolas en tu centro! 

EH 2023

lunes, 15 de junio de 2020

Oración en la mañana


(Juntar yemas de los dedos, inhalar y exhalar lentamente)
Dios vida (inhalar lento) y amor,  (exhalar lento)  (Repetir tres veces)
   Libera mi espíritu, (inhalar lento)
   Enraíza mi cuerpo, (exhalar lento)
   Encausa mis pensamientos, (inhalar lento)
   Guía mis interacciones, (exhalar lento)
   Sana mi corazón. (inhalar lento)
Abrázame con paz. (exhalar lento)
Así sea.  (Abrir las manos)

sábado, 4 de abril de 2020

Conquista


Sueños aplastados contra el cemento
música en silencio al amanecer.
Tesoros destruidos sin compasión
Por el futuro que nunca pudo ser.

Historias de otros pueblos
Vidas extinguidas por la violencia.
Que apaga la luz en
el corazón, el cuerpo, la presencia.
EH
mayo 2002

jueves, 6 de febrero de 2020

La oración de Alondra para niños y niñas

Adaptación para niños y niñas de la oración:
 “Poniendo nuestras manos en las manos de Dios”
*Este dedito es el más chiquitito por eso hay que cuidarlo.
            (Masajear suavemente el dedo meñique.)
*Este dedito toma aire y lo suelta de a poquito.
            (Masajear dedo anular. Tomar aire con el niño o la niña e indicarle que lo suelte lentamente.  Se puede repetir varias veces si es necesario.)
*Este dedito está tranquilito cuando cuenta a sus hermanitos.
            (Pedir al niño o la niña que cuente todos sus dedos mientras se masajee el dedo de medio. Para niños y niñas pequeños, pueden repetir mientras uno cuenta.  Para los más grandes, que cuenten también al revés del 10 al 1.)
*Este dedito apunta a todo lo azulito.
            (Pedir al niño o a la niña que use su dedo índice para apuntar y nombrar todas las cosas color azul.  Masajee el dedo pulgar de la otra mano.)
*Esté dedito quiere muchos abracitos.
            (Sostener firmemente el dedo pulgar.  Masajear el dedo pulgar.  Si es apropiado, darle al niño o la niña un abrazo.)
*Y para terminar este cuentito, pégate un sacudoncito
Y dale gracias a Dios, porque Él está aquí contigo.
(Sacudir ambas manos con los dedos sueltos)

Oración de Alondra creado por Acsa Luna y Elena Huegel
en base a la idea de Alondra Muñoz
Este material fue elaborado por Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma
 en coordinación con el Instituto Brookfield
y con permiso del programa STAR de la Eastern Mennonite University
-Favor de incluir esta referencia en cualquier reproducción


Poniendo nuestras manos en las manos de Dios

Esta oración es una manera simple de manejar las emociones.  Se trata de masajear cada dedo de las manos.  Cada dedo está conectado a diferentes emociones. Al masajear cada dedo, respirar profundo y orar, se puede alcanzar alivio y el comienzo de una sanidad no solamente emocional sino también física.  Esta oración es una herramienta muy útil que podemos usar a diario.  En situaciones de dificultad, cuando hay llanto, enojo o la ansiedad aumenta, esta oración puede traer paz, un mejor enfoque y calma.  También se puede usar para ayudar a los niños cuando estén llorando o haciendo berrinche.  Esta oración también se puede hacer antes de dormir para liberarse de los problemas del día y así ayudar al cuerpo, la mente y el espíritu a relajarse.  Se puede usar con personas que tienen mucho miedo o ansiedad o están enfermos.

Paso 1: Tome la mano de la otra persona.  No importa si es la mano derecha o izquierda.  Ore reconociendo que están en las manos de Dios.
Paso 2: Sostenga y masajee cada dedo e invite a la persona a que piense en silencio acerca de los sentimientos asociados con cada dedo.
a.     Sostenga el pulgar de la otra persona e invítelo a respirar profundo y reconocer los sentimientos fuertes o abrumadores de lágrimas, pena, dolor emocional o luto. Después que suelte lentamente la respiración.
b.     Haga lo mismo con el dedo índice y que la persona reconozca y sienta las emociones de miedo o pánico.
c.     Haga lo mismo con el dedo medio y que la persona reconozca y sienta las emociones de rabia, enojo y resentimiento.
d.     Haga lo mismo con el anular y que la persona reflexione en cuanto a sus preocupaciones, ansiedades y nervios.
e.     Haga lo mismo con el meñique y que la persona considere las maneras en que su autoestima puede estar baja o dañada.
Paso 3: Tome la otra mano y siga el mismo patrón.  Pero esta vez, invite a la persona a que diga en voz alta los eventos específicos o recuerdos que quisieran nombrar al volver a tomar cada dedo y masajearlo. En este paso pueden surgir muchas emociones.  Permita que las emociones se expresen y reciba calmadamente el fluir del llanto, el temblar del cuerpo u otras reacciones físicas gatilladas al nombrar las situaciones específicas.  Recuerde pedir que con cada emoción que respiren profundo y suelten lentamente el aire.
Paso 4: Vuelva a sostener ambas manos y ore por la persona y su sanidad, nombrando las pérdidas o las emociones que han identificado. Al concluir la oración, afirme una vez más que todos estamos siendo sostenidos en las manos de Dios.
Paso 5: Si la persona lo desea, se puede escribir con marcador permanente en cada dedo las palabras claves que aparecen en negrita en el dibujo abajo para así poder memorizarlo. Estas son las emociones conectadas a cada dedo.

Este material fue elaborado por Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma
 en coordinación con el Instituto Brookfield
y con permiso del programa STAR de la Eastern Mennonite University
-Favor de incluir esta referencia en cualquier reproducción