Edwin Markham

"Burlado" por Edwin Markam

Dibujó un círculo para afuera dejarme-
Hereje, rebelde, así de mi mofarse.
Pero el Amor y yo con ingenio ganamos:
dibujamos un círculo y lo atrapamos!

jueves, 6 de febrero de 2020

La oración de Alondra para niños y niñas

Adaptación para niños y niñas de la oración:
 “Poniendo nuestras manos en las manos de Dios”
*Este dedito es el más chiquitito por eso hay que cuidarlo.
            (Masajear suavemente el dedo meñique.)
*Este dedito toma aire y lo suelta de a poquito.
            (Masajear dedo anular. Tomar aire con el niño o la niña e indicarle que lo suelte lentamente.  Se puede repetir varias veces si es necesario.)
*Este dedito está tranquilito cuando cuenta a sus hermanitos.
            (Pedir al niño o la niña que cuente todos sus dedos mientras se masajee el dedo de medio. Para niños y niñas pequeños, pueden repetir mientras uno cuenta.  Para los más grandes, que cuenten también al revés del 10 al 1.)
*Este dedito apunta a todo lo azulito.
            (Pedir al niño o a la niña que use su dedo índice para apuntar y nombrar todas las cosas color azul.  Masajee el dedo pulgar de la otra mano.)
*Esté dedito quiere muchos abracitos.
            (Sostener firmemente el dedo pulgar.  Masajear el dedo pulgar.  Si es apropiado, darle al niño o la niña un abrazo.)
*Y para terminar este cuentito, pégate un sacudoncito
Y dale gracias a Dios, porque Él está aquí contigo.
(Sacudir ambas manos con los dedos sueltos)

Oración de Alondra creado por Acsa Luna y Elena Huegel
en base a la idea de Alondra Muñoz
Este material fue elaborado por Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma
 en coordinación con el Instituto Brookfield
y con permiso del programa STAR de la Eastern Mennonite University
-Favor de incluir esta referencia en cualquier reproducción


Poniendo nuestras manos en las manos de Dios

Esta oración es una manera simple de manejar las emociones.  Se trata de masajear cada dedo de las manos.  Cada dedo está conectado a diferentes emociones. Al masajear cada dedo, respirar profundo y orar, se puede alcanzar alivio y el comienzo de una sanidad no solamente emocional sino también física.  Esta oración es una herramienta muy útil que podemos usar a diario.  En situaciones de dificultad, cuando hay llanto, enojo o la ansiedad aumenta, esta oración puede traer paz, un mejor enfoque y calma.  También se puede usar para ayudar a los niños cuando estén llorando o haciendo berrinche.  Esta oración también se puede hacer antes de dormir para liberarse de los problemas del día y así ayudar al cuerpo, la mente y el espíritu a relajarse.  Se puede usar con personas que tienen mucho miedo o ansiedad o están enfermos.

Paso 1: Tome la mano de la otra persona.  No importa si es la mano derecha o izquierda.  Ore reconociendo que están en las manos de Dios.
Paso 2: Sostenga y masajee cada dedo e invite a la persona a que piense en silencio acerca de los sentimientos asociados con cada dedo.
a.     Sostenga el pulgar de la otra persona e invítelo a respirar profundo y reconocer los sentimientos fuertes o abrumadores de lágrimas, pena, dolor emocional o luto. Después que suelte lentamente la respiración.
b.     Haga lo mismo con el dedo índice y que la persona reconozca y sienta las emociones de miedo o pánico.
c.     Haga lo mismo con el dedo medio y que la persona reconozca y sienta las emociones de rabia, enojo y resentimiento.
d.     Haga lo mismo con el anular y que la persona reflexione en cuanto a sus preocupaciones, ansiedades y nervios.
e.     Haga lo mismo con el meñique y que la persona considere las maneras en que su autoestima puede estar baja o dañada.
Paso 3: Tome la otra mano y siga el mismo patrón.  Pero esta vez, invite a la persona a que diga en voz alta los eventos específicos o recuerdos que quisieran nombrar al volver a tomar cada dedo y masajearlo. En este paso pueden surgir muchas emociones.  Permita que las emociones se expresen y reciba calmadamente el fluir del llanto, el temblar del cuerpo u otras reacciones físicas gatilladas al nombrar las situaciones específicas.  Recuerde pedir que con cada emoción que respiren profundo y suelten lentamente el aire.
Paso 4: Vuelva a sostener ambas manos y ore por la persona y su sanidad, nombrando las pérdidas o las emociones que han identificado. Al concluir la oración, afirme una vez más que todos estamos siendo sostenidos en las manos de Dios.
Paso 5: Si la persona lo desea, se puede escribir con marcador permanente en cada dedo las palabras claves que aparecen en negrita en el dibujo abajo para así poder memorizarlo. Estas son las emociones conectadas a cada dedo.

Este material fue elaborado por Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma
 en coordinación con el Instituto Brookfield
y con permiso del programa STAR de la Eastern Mennonite University
-Favor de incluir esta referencia en cualquier reproducción















         



















miércoles, 21 de noviembre de 2018

La posada


                Ayer en el supermercado, el olor de un arreglo nuevo en un rincón de la sección de frutas y verduras me transportó a mi infancia en la Comunidad Teológica de la Ciudad de México.  Habían tejocotes, canela, piloncillo, mandarinas, caña de azúcar, pasas y tamarindos, los ingredientes para el ponche caliente de la navidad Mexicana.  Me detuve un momento para respirar los receurdos.
                "La posada," la fiesta Mexicana de la navidad, es un tiempo especial para recordar cómo María y José no pudieron encontrar dónde quedarse en Belén.  Recuerdo el dulce olor del ponche llenando la noche fría de invierno conforme decorábamos con papel picado y el pesebre. (¡En mi familia, llegaban los reyes magos al pesebre en el tren de juguete de mi papá!)  Las piñatas de aquel entonces eran estrellas de papel maché pero con corazón de olla barro, llenas no de dulces como hoy día, sino de caña de azúcar (que pelábamos con los dientes, y después de chupar las fibras, escupíamos en el patio) y de mandarinas.  ¡Hasta este día, me encantan las mandarinas y evito las piñatas!  No me se me puede olvidar cómo, de niños, teníamos que esquivar los filudos pedazos de olla que volaban por el aire después de los alocados batazos de algún niño vendado armado con un palo de escoba.  ¿A quién se le ocurre?!!
                Uno de los villancicos de navidad que se canta durante "la posada" ha estado en mi cabeza todo el mes.  Este canto tradicional involucra la representación de una parte de la historia de navidad.  La mayoría de los asistentes se quedan afuera de la casa o el lugar donde se ha preparado la fiesta.  Se visten con disfraces y dos personas representan a María y José.  Aquellos que están dentro de la casa representan a los que llenaban la posada, y entre ellos, se selecciona a alguien para representar al dueño.  Los que están afuera y los que están adentro se turnan cantando el siguiente villancico.  

José, María y los que están afuera cantan:
En el nombre del cielo os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada. 

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
 Aquí no es mesón, sigan adelante. Yo no puedo abrir, no sea algún tunante.

José, María y los que están afuera cantan:
No seas inhumano, tennos caridad, que el Dios de los cielos te lo premiará.

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
Ya se pueden ir y no molestar, porque si me enfado, los voy a apalear.

José, María y los que están afuera cantan:
Venimos rendidos desde Nazaret. Yo soy carpintero, de nombre José.

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
No me importa el nombre, déjenme dormir, pues ya les digo que no hemos de abrir.

José, María y los que están afuera cantan:
Posada te pedimos, amado casero, por sólo una noche para la Reina del Cielo.

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
Pues si es una Reina quien lo solicita, ¿cómo es que de noche anda tan solita?

José, María y los que están afuera cantan:
Mi esposa es María, es Reina del Cielo, y madre va a ser del Divino Verbo.

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
¿Eres tu José? ¿Tu esposa es María?  Entren, peregrinos, no los conocía.

José, María y los que están afuera cantan:
Dios pague señores, vuestra caridad, y que os colme el cielo de felicidad.

El dueño de la posada y los que están adentro responden:
Dichosa la casa que abriga este día a la Virgen Pura, la hermosa María.

En este momento, se abre la puerta y los que están afuera entran y todos cantan:
Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón, no de esta pobre morada sino de mi corazón.
Esta noche es de alegría, de gusto y de regocijo, porque hospedaremos aquí a la Madre de Dios Hijo.

                He estado pensando en estas palabras y si acaso María, José y su bebé aun por nacer serían llamados por otros nombres hoy día.  ¿Serían acaso turistas, migrantes, refugiados, viajeros o desplazados en vez de peregrinos?
                Tenemos todos los anteriores aquí en Chiapas al estar preparando para el adviento, la posada y la Navidad.  Mientras que las noticias mundiales se enfocan en una caravana de migrantes, y el gobierno Mexicano trata de responder a la presión interna e internacional, las noticias y el gobierno se mantienen en silencio en cuanto a los más de mil niños, mujeres, hombres y ancianos forzados a salir de sus tierras la semana pasada aquí en los altos Chiapas.  Esta es una de varias comunidades forzadas a desplazarse en los últimos años.  Partidos políticos y compañías mineras, energéticas o forestales igual que los carteles  se pelean por las valiosas tierras donde han vivido los pueblos originarios.  Una estrategia para "vaciar" estas áreas de sus poblaciones y abrir el territorio a "nuevos negocios" de todo tipo, ha sido hacer que una comunidad se pelee contra la otra, soplando sobre las brazas de conflictos territoriales nunca resueltos.  Es casi imposible desenmarañar el tejido de intereses y alianzas secretas entre el gobierno y los partidos políticos, las multinacionales y las mafias (que trafican en armas, drogas y personas. )
·         Los desplazados vienen, huyendo de violencia en sus comunidades escondidas entre los cerros.
·         Los turistas de Europa y Estados Unidos vienen a ver los sitios arqueológicos de las antiguas civilizaciones  Maya.
·         Los migrantes del Caribe y Centro y Sur América vienen, algunos de paso a Estados Unidos, y otros para quedarse. 
·         Los refugiados vienen, escapando de amenazas de muerte especialmente en Honduras y El Salvador, y ahora de Nicaragua, también.
·         Los peregrinos vienen buscando medicina alternativa de sanadores Maya o para visitar las comunidades en resistencia y aprender de sus propuestas políticas y sociales.
·         Viajeros vienen, personas que se enamoran de la belleza y diversidad de Chiapas, se quedan un tiempo,  y luego se van otra vez.

                En el sur de México, las personas están en constante movimiento.  Por lo tanto, es un lugar maravilloso para practicar los dones y los desafíos de la hospitalidad.  Los hermanos y las hermanas del programa Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma en Juchitán, Oaxaca, a quienes he estado acompañando por más de un año desde los terremotos de septiembre 2017, son un ejemplo  de cómo la hospitalidad de "la posada" se expresa en el día a día Mexicano.  Algunos aun no han regresado a sus casas después de los terremotos porque no han podido lidiar con los costos exagerados de la reconstrucción.  Otros aun no tienen trabajo pues no se han repuesto los negocios locales.  Y sin embargo, cuando el más reciente de las caravanas migrantes desde Centroamérica pasó como a 50 kilómetros de su ciudad, por varias semanas prepararon comida caliente, y viajaron hasta la carretera por donde pasaron los caminantes, y atendieron a sus necesidades como podían. 
Sabemos cómo se siente estar sin hogar, el querer algo mejor para la familia, pero sentirse impotente.  También sabemos cómo se siente al recibir el amor, el cuidado y el acompañamiento del pueblo de Dios que vino a nosotros justo en el momento de nuestra mayor necesidad.  Teníamos que compartir lo poco que teníamos con los que no tenían nada, ni siquiera un lugar seguro donde dormir.
                Los hermanos y las hermanas de Juchitán me han inspirado para encontrar nuevas formas para celebrar "la posada", la fiesta mexicana de la hospitalidad, en esta navidad.  Les invito a que todos abramos un rincón de nuestros corazones a peregrinos, turistas, migrantes, refugiados, viajeros y desplazados y a recordar lo que dice Hebreos 13:2 (DHH) "  No se olviden de ser amables con los que lleguen a su casa, pues de esa manera, sin saberlo, algunos hospedaron ángeles."

lunes, 29 de octubre de 2018

Capacitación para facilitadores

Ya vienen,
del sur y del norte
y de la esquina.
En busca de la sanidad
para ellos mismos, otros y la creación.
Guía sus pasos,
y las manos de pilotos, conductores
y tripulaciones de transporte,
para que todos puedan seguros embarcarse
y desembarcarse
logrando el blanco de su jornada,
en el corazón de los altos de Chiapas.

¡Estemos orando por la capacitación de los nuevos facilitadores para Retoños en las ruinas: esperanza en el trauma!

They are coming,
from the south and the north
and from next door.
In in search of healing
for themselves, for others, for creation.
Guide their steps,
and the hands of pilots, drivers,
and transportation crews,
so that all may safely embark
and disembark
at the mark of their quest,
high in the Chiapan heartland.

Join us in praying  for the Roots in the ruins: hope in trauma facilitator training next week!

viernes, 5 de octubre de 2018

La bondad...


La bondad is más fuerte que la maldad;
el amor es más fuerte que el odio;
la luz es más fuerte que la oscuridad;
la vida es más fuerte que la muerte;
La victoria es nuestra, la victoria es nuestra
por medio de Cristo quien nos ha amado.  Desmond Tutu


viernes, 21 de septiembre de 2018

Bendición de Cuba


(La congregación hace un círculo grande para incluir a todos y todas.  Cada persona coloca su mano derecha sobre la cabeza de la persona a su derecha.  Una variante es que cada persona coloca la palma de su mano derecha sobre la parte de atrás de la mano izquierda de la persona quien está a a su derecha.)

Que Dios te prospere,
Que tus días sean largos y tus noches serenas.
Que tus amistades te honren y tu familia te ame.
Que puedas comer en tu mesa y
puedas ir a su encuentro con una sonrisa.

Sept. 2018
Elena Huegel

martes, 14 de agosto de 2018

No lo que queremos ser; lo que somos


Uno de los grupos originarios de nuestro México son los Otomíes del estado de Querétaro, el cual colinda con el estado de San Luis Potosí.  Esta muñeca es una artesanía de los Otomíes y muestra la diversidad de la mujer o de la humanidad.  Cada muñeca es hecha a mano y aunque las muñecas se parecen entre sí, también cada una es diferente y única.

Así como nosotras.

Doña Severa, una nonagenaria artesana del municipio de Amealco, Querétaro, en una entrevista en el Cuarto Festival de la Muñeca Indígena (año 2016) señaló:

"Nuestro pueblo sabe que estas muñecas no son como las de plástico producidas en serie y por máquinas a montones.  Nuestras muñecas son producidas con nuestras manos.  Esto no es lo que queremos ser; esto es lo que somos."

Dios nos hizo a usted y a mí con sus manos, y esto no es lo que queremos ser; esto es lo que somos: hijos e hijas de Dios por pura gracia.

Esta muñeca se llama Joy que en Otomí significa: Tierra.

Escrito por Nohemí Nidia Bravo P., de la Iglesia Cristiana, Discípulos de Cristo en Guadalajara, Jalisco, México